Mezcla una parte de vinagre blanco con cuatro de agua filtrada y unas gotas de jabón suave para mejorar el deslizamiento. Úsalo en vidrios, acero inoxidable y azulejos, secando con microfibra para brillo sin velos. Evítalo en mármol, cemento pulido o piedra natural. Añadir cáscaras cítricas infusionadas aporta aroma ligero sin fragancias sintéticas persistentes, una alternativa económica y amable con el aire de interiores exigentes.
Para cocinas, diluye jabón de Castilla en agua tibia y añade extracto cítrico o d-limoneno de procedencia segura, en bajas proporciones. Emulsiona grasa sin irritar, enjuaga con paño humedecido y seca para evitar marcas. Trabaja por secciones pequeñas y no abuses de la cantidad: la mecánica adecuada del paño hace más que la fuerza química. Complementa con raspadores de plástico reutilizables para eliminar residuos pegados sin rayar superficies delicadas ni recubrimientos.